Nuevo verde espacial llega a la postExpo

Escrito por Mariano Gistain el 14 Julio, 2014

La Expo postexpo se maquilla y se remixea. Han pintado los pabellones sin uso de color verde. un verde espiritual y/o sicodélico. Alucinas sin saber por qué hasta que llamas al doctor Colores o experto emprededor en Pantonismos y te explica: mire, es que han pintado los pabellones y ese verde es especial, espacial, lo han traído de otro mundo.

Total, que la postexpo, con sus edificios oficiales, la cesta aquella (cada día más fea hasta que se vuelva bonita porque los ojos dejen de penalizar el despilfarro y los ventanucos etc), la escultura de Piensa Jaume en el otro extremo flanqueada por los dientes de cocodrilo robot (cobot) del palacio de congresos (palacio, es un palacio, total), todo es supermaravilloso gracias al verde. Ya no se pueden leer aquellos rótulos inmensos Pabellón de Uruguay, etc. Ni las parejas horriblísimas bailando, repetidas, calcadas, banski asesinado oficialmente. Nada de eso ha existido. La postexpo, con este baño de verde, si no se decolora, es pura brillación, pura postpoesía. La ciudad está salvada de sí misma. Ya pueden llegar los caimanes imputados a sus juicios, que el meandrísimo no se inmuta. Chulo de verdad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *