

MARIANO GISTAÍN | Tal como se ponen las cosas Zaragoza se ha de especializar en algo diferente y muy necesario: más democracia. La única forma de llamar la atención de mundo en este momento de desesperación universal es emprender algo inédito, radicalmente diferente y necesario. El producto que más demanda tiene en el mundo es la honradez. El capitalismo peta porque no respeta sus propias reglas. Manuel Pizarro sostiene que al capitalismo le va a pasar como al comunismo soviético, que reventó por ineficiencia.
La forma de reconstruir este mundo (que sigue siendO el mejor) eS con más democracia. Si te implicas, decides. Ya están los medios, solo falta la voluntad. Ver la oportunidad. El hipersector de la democracia y la honradez va a ser el próximo invento, que trascenderá a las smart cities y les dará contenido y humanidad.
El camino empieza por la transparencia. Las instituciones han descubierto el open data, liberar datos públicos, y están volcando información a saco en las redes. De momento son datos sin interés: los buenos se los reservan. La condición para que los datos sean buenos y útiles es que se den en tiempo real: todos sabemos lo mismo al mismo tiempo.
Es la condición básica de la democracia: sin datos en tiempo real no hay democracia. La contabilidad diaria de las instituciones, la hoja de cálculo que manejan los interventores, ministros, alcaldes y presidentes. Esta práctica ha de llegar a las transacciones financieras cuanto antes: que se vea el movimiento del dinero -real o virtual- en el acto.
Zaragoza puede abrir este camino, sería una pena perder también este tren. Arrancar por la transparencia, compartir la información y abrir el juego político a la auténtica participación. El alcalde Belloch apuntó en esa dirección en la entrevista de CalleZaragoza, pero hay que dar los pasos. Que las cuentas y el déficit no se nos coman toda la energía.
La tecnología lo permite (y lo alienta). Sucederá de todas formas, Es mejor que sepamos ver la oportunidad y nos adelantemos. Mejorará la ciudad. Es el mejor marketing que hay ahora mismo. Es el contenido puro de la democracia, lo que falta en todas partes y lo que más demanda tiene.
Hala pues.